Casapueblo

CASAPUEBLO 1

Con sus balcones abiertos, dueña involuntaria de los mejores atardeceres desde la altura, graciosamente colgada sobre los acantilados que caen a pico entre tunas y pastizales rústicos, sostenida por el griterío de las gaviotas y el constante ruido de fondo del oleaje persistente, por momentos evoca los blanquísimos pueblitos del Mediterráneo, hasta que caemos en la cuenta de estar ante la escultura habitable más famosa del mundo, ícono de Punta del Este. Levantada con tranquila pasión, más que construida, Casapueblo fue tomando forma desafiando a la arquitectura y la plomada, fruto de la febril imaginación del artista Carlos Páez Vilaró, su mítico habitante y amigo entrañable del “Dios Verde” que, según algunos, aún serpentea entre las piedras, conversando con el inmortal artista, en busca de algún sargo escondido para la cena. Su aura permanece en cada esquina, en cada trazo, en cada puesta de sol que trata infructuosamente de parecer a la del día anterior, consciente de que el verdadero arte, jamás repite una línea. En el lomo de Punta Ballena, a minutos de Punta del Este. Abierto todo el año.

Com seus terraços abertos, dona involuntária  dos melhores entardeceres  desde o alto,  graciosamente  pingente  nas  encostas que caem  verticalmente entre tunas e  ervas rústicas, sustentada pela gritaria das gaivotas e o constante ruído de fundo persistente das ondas, por momentos  evoca  os branquíssimos povoados do Mediterraneo, ate que a gente percebe que esta na frente da escultura habitável  mais famosa do mundo, ícone de Punta del Este. Levantada com tranqüila paixão, mais do que construída, Casapueblo foi tomando forma desafiando à arquitetura e o nível, fruto da febril imaginação do artista Carlos Páez Vilaró, seu mítico morador e amigo do peito do “Deus Verde” que, segundo alguns, ainda serpeia entre as pedras, conversando com o imortal artista , a procura de algum sargo escondido para a janta. A sua aura permanece em cada esquina, em  cada traço, em cada pôr do sol que tenta sem resultado semelhar-se  ao  do dia anterior, consciente de que a verdadeira arte, jamais repete uma linha . No lombo da Punta Ballena, a minutos de Punta del Este. Aberto o ano todo.

 

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