Torre del Vig

 

Una atalaya, un punto de vigilancia del pasado que aún mira el horizonte de un presente muy diferente.

Construida bajo la dirección de Don Rafael Pérez del Puerto entre los años 1797 y 1799, tuvo como misión inicial informar a las autoridades de Montevideo y Buenos Aires el movimiento de los navíos que navegaban por el Río de la Plata ya que los mismos tenían a la bahía de Maldonado como paso obligado.

En su época mantenía una visión prácticamente absoluta de la zona considerando que no existían los bosques de pinos de hoy, fue de gran importancia durante las Invasiones Inglesas que se sucedieron entre los años 1806 al 1810.

La atalaya es de ladrillo revestida con una mezcla de cal, de forma rectangular con una base de 5 metros de lado y una altura de 13 metros, la parte superior es circundada por una baranda de hierro y desde su interior aún se obtiene una excelente vista panorámica del lugar.

En el centro mismo de plaza el visitante encuentra un mojón de mármol blanco y rosa procedente de Lisboa, Portugal que marcaba por el año 1753 el límite entre los territorios de España y Portugal en éstas tierras según el tratado de Madrid del año 1750. En sus cuatro lados fueron inscriptas leyendas relacionadas a los acontecimientos y monarcas de la época.

Fue traído a su actual ubicación en el año 1895 en cinco carretas desde la Sierra de Carapé, donde yacía enterrado desde que el General Caballos diera la orden de que fueran destruidos los tres mojones que cumplían el objetivo de delimitar territorios para que los mismos se perdieran en la memoria de los tiempos, a sus pies crece flora de su lugar de origen.

Bajo la supervisión de la Intendencia Municipal de Maldonado, la Plaza de la Torre del Vigía, a sido remozada y se le han anexado atractivos para actividades sociales como por ejemplo un pequeño anfiteatro.

Calle Rafael Pérez del Puerto entre Calles Zelmar Michellini y Solís.